La importancia de las “features”

Publicada en Publicada en "El duro mundo de las TIC", IT
Corre la voz...

Vamos a reflexionar….ya sabéis: observación (datos), análisis y moraleja.

Uno de los mayores fabricantes de firewalls acaba de poner a disposición de sus clientes una nueva versión de sistema operativo, que incorpora un importante paquete de nuevas features (para entendernos, funcionalidades)y la recomendación de instalarlo rápidamente en toda la base instalada (esfuerzo, horas hombre, riesgos), incluso actualizando las licencias vigentes (subiendo de nivel, lo que tiene coste). Al parecer casi todas las plataformas hardware soportan la nueva versión (siempre que se pongan todas las nuevas features en marcha a la vez, o asumiendo una pequeña penalización de rendimiento), y siempre se puede actualizar o mejorar el cacharro, ¡ni idea que soy comercial!.

Este verano alquilé en una isla un pequeño coche en el que apenas cabíamos, era incapaz de subir cuestas o adelantar a nadie. Eso sí, tenía un pantallón de 8” con navegador en 3D (nos resultó muy útil para hacer turismo), música estéreo, USB, conexión bluetooth para teléfono, y muchas otras chorradas (features) que en un alquiler de 4 días no aportaban nada. Lo que intuyo es que no penalizaba el justito rendimiento de los escasos 40 caballos del cochecito.

Entiendo, también, que no soy el único que cada vez que descubre una nueva capacidad del Excel, o de su teléfono móvil, se ha sorprendido, admirado, entusiasmado por la feature en cuestión. Incluso la utiliza y a veces llega incluso a la adicción y a considerar: ¿cómo podía vivir yo sin xxx?

Y ya en el campo profesional. Tras hablar con varios de fabricantes de antivirus líderes resultó que casi todos estaban preparados y capacitados para parar el ataque ransomware de hace meses “wannacry”, y me enseñaron gráficos, artículos y pruebas fehacientes de ello. Pero uno de estos fabricantes me abrió un curioso melón: los usuarios habían deshabilitado la funcionalidad  porque penalizaba mucho la performance de los equipos.

Acabamos de instalar un interesante proyecto de red en el que todos los puertos para servidores y uplinks son de 10Gbps redundados (y Fiberchannel también), con posibilidad de tener varios activos/agregados simultáneamente, puertos de usuario a 1 Gb, puertos de 2,5 o 5Gbps para puntos acceso Wireless, una parte específica para CPD, funcionalidades de nivel 3, de seguridad, control de tráfico y calidad de servicio (QoS) mejoradas….monofabricante, gestión avanzada…Espectacular, para enseñar de verdad (el reto es ahora que se aprovechen todas sus “capacidades”).

Años protestando de lo lento que arrancaba mi Pc, de su mala “performance”, aguantando que me riñan por todo lo que tenía instalado, reinstalando, aumentando la RAM…hasta que por fin tengo uno nuevo, con un disquito duro en flash (SSD) que arranca en 2-3 segundos (magia para mí).

Aquí es donde los servicios profesionales expertos deben ser puestos en valor, ya que  van a permitir optimizar mis infraestructuras, conocer a fondo todas sus capacidades y cuáles benefician a mi organización. Nos pueden ayudar a elegir, conseguir el punto de equilibrio, maximizar el rendimiento y explotación de cada nfraestructura…, llevarnos a que el uso principal de mi teléfono (literalmente “sonido de lejos”) sea escribir y leer (mucho más tele-grafos), el de mi Excel hacer dibujitos o lo mejor de mi coche una pantallita y que hable. Hace muchos años ya de aquellas enseñanzas para “generar demanda”, no era suficiente entender y atender las necesidades de los clientes, había que guiarlos a descubrir necesidades y deseos que no conocían, que les llegarían en un futuro.

Y reflexiono: todo ello sin hablar del precio, de obsolescencia o de servicios. Aquí me acuerdo de los que tienen grandes casas o impresionantes coches, que luego no puede mantener y apenas usar. O de la bajada importante de las inversiones en TIC (y en general) en los peores años de la crisis y la frase que todo lo resumía: “¿Funciona?, pues aguantamos con ello”.

Moraleja: Gastar, perdón, mejor invertir, se puede invertir siempre (siempre que se tenga $, claro). Y en nuestro entorno de Infraestructuras TIC esto puede ser una carrera sin fin.  Pero evolucionar y mejorar quizás no se limite a eso. Se trata de rentabilizar las inversiones.

Tirar de un extremo del mantel (las funcionalidades, la novedad), puede dejar parte de la mesa al descubierto (las prestaciones, eficiencia, velocidad, solidez). Es necesario analizar las necesidades reales, cuál será el 99,99% del uso, de los casos, de los usuarios, de los tráficos… y esa parte debe contar con unos excelentes niveles de servicio.